Los Beneficios de la Vitamina D3 contra el Coronavirus

Los Beneficios de la Vitamina D contra el Coronavirus, según un estudio realizado por la Universidad de Turín. Giancarlo Isaia, profesor de Geriatria y Enzo Medico, de Histología. Han publicado un documento en el que explican que un nivel adecuado de vitamina D  “determina una mayor resistencia a la infección por COVID-19” y ayuda en el tratamiento de aquellos pacientes ya infectados. No obstante, no aseguran que la vitamina D cure el coronavirus.

La mayoría de los pacientes hospitalizados afectados por COVID-19 presenta una deficiencia de vitamina D. 

Esta es la relación directa entre el hecho de presentar  bajos niveles de este nutriente básico y padecer coronavirus.

El motivo reside básicamente en un hecho fundamental como es la alta prevalencia de hipovitaminosis D que existe en la poblaciónen general. Es decir. “La mayoría de nosotros presentamos bajos niveles de este nutriente, algo que explicaría que los pacientes estudiados presentan esta carencia”.

Las más destacadas y bien documentadas moléculas nutricionales con impacto en la inmunidad son: zinc (Zn), selenio (Se), magnesio (Mg), colecalciferol (D3) y ácido ascórbico (As). En aras de la presente situación mundial debida al novel coronavirus COVID-19, el presente artículo se centrará en solo un nutriente inmuno-esencial.

Los Beneficios de la Vitamina D contra el Coronavirus / Covid-19

La vitamina D tiene efectos inmunomoduladores contra el virus:

  • Creación de una barrera física: la vitamina ayuda a mantener la unión entre las células, creando una barrera que dificulta la entrada de varios tipos de virus en el organismo;

  • Aumento de la inmunidad natural de las células: la vitamina D aumenta la acción de los péptidos antimicrobianos. Son sustancias que están presentes en el interior de las células y que eliminan diferentes bacterias, virus y hongos;

  • Disminución de la inflamación del cuerpo: la vitamina D es capaz de reducir la producción excesiva de citocinas proinflamatorias.  Sustancias que estimulan la inflamación en el cuerpo y dificultan el trabajo del sistema inmunitario.

Niveles óptimos de vitamina D3,  previene contra el desarrollo de infecciones respiratorias

De acuerdo con una revisión realizada en los Estados Unidos en el inicio de 2020, niveles óptimos de vitamina D, fortalecen la inmunidad y previene contra el desarrollo de varias infecciones respiratorias. Entre las cuales está la infección por Influenza, además de disminuir las posibilidades de complicaciones más graves como la neumonía.

Ya ha sido bien establecido que la vitamina D potencia la inmunidad innata al tiempo que atenúa las reacciones inflamatorias asociadas a la inmunidad adaptativa (parte de la reacción celular que genera el Síndrome de Distrés Respiratorio Agudo o ARDS.

Niveles óptimos de vitamina D3, se establece en el rango entre 60 y 90 ng/dl

Varios laboratorios bioquímicos, coinciden en reportar que la distribución normal de la vitamina D en plasma de la población local se haya en el rango de 15 a 30 ng/dl. La evidencia muestra que los niveles óptimos de vitamina D3 son mucho mayores, en el rango entre 60 y 90 ng/dl.

La Vitamina D en los adultos mayores

Lamentablemente, muchas personas, en particular los adultos mayores que no se exponen al sol ni se suplementan con vitamina D3, presentan niveles incluso más bajos que estos.

La deficiencia de vitamina D incrementa el riesgo de contraer infecciones virales e intensifica su severidad. Al tiempo que la suplementación correcta -en torno a las 10.000 IU diarias consumidas junto con alimentos grasos disminuye el riesgo de sufrir ataques de asma y/o contraer infecciones respiratorias.

La vitamina D3 (C28H44O): Si bien el rol de la vitamina D en el metabolismo del calcio y el fósforo es bien conocido (la falta de vitamina D, es responsable de la patología carencial denominada raquitismo u osteomalacia). Se han demostrado roles no-clásicos para la hidroxivitamina D (25(OH)D3). Una definición más apropiada de esta sustancia es la de hormona secosteroide, cuyo efecto pleiotrópico o de cascada impacta en numerosos procesos metabólicos e inmunológicos.

La Vitamina D se absorbe en todos los receptores de las Células

Su rol en el Sistema Inmune (SI) es inobjetable, dado que el receptor nuclear para la vitamina D (VDR o NR1I1) se expresa en todas las células del ejército inmunológico de los mamíferos, incluidos los linfocitos B y T, monocitos, macrófagos y células dendríticas.

Existe de hecho una intensa metabolización de la 25(OH)D3 por las células inmunes que les permite convertir calcefidiol en (1,25 dihidroxicolecalciferol), la forma biológicamente activa de la vitamina D.

La influencia de las señales intracelulares generadas por el complejo ejercen un control regulador sobre el fenómeno de autoinmunidad, un profundo efecto antiinflamatorio, y promueven la diferenciación de células dendríticas y células T-reguladoras, atenuando la reacción de las células T-helper (CD4+), así como la reacción inflamatoria mediada por citoquinas.

Vitamina D3 y Enfermedades de Tiroides

Se hace énfasis en la deficiencia de vitamina D3 y sus consecuentes enfermedades de tiroides.

a) A causa de, la deficiencia aparecen los trastornos tiroideos tales como Tiroiditis de Hashimoto, hipo o hipertiroidismo, nódulos de la tiroides y la importancia de la enfermedad de la tiroides durante el embarazo.

b) hiperparatiroidismo primario. Enfermedad tiroidea autoinmune y su deficiencia de vitamina D.

c) Trastornos gonadal y la importancia de la detección precoz de la enfermedad hormonal, tanto en la disfunción ovárica y testicular.

 d) La enfermedad adrenal en la hipertensión y el enfoque de la incidentaloma suprarrenal(TUMOR)

La Vitamina D3 es una Prohormona

Sin embargo, aunque la nombramos como tal, la vitamina D no es realmente una vitamina, por las razones siguientes:

Es una sustancia que se puede producir en la piel, a partir de la interacción del colesterol con la luz ultravioleta;

Hormona Paratiroídea, estimula la producción de la Vitamina D

Se sabe que la hormona paratiroídea (PTH) y la prolactina (PRL) estimulan la producción de vitamina D y se sabe que la 1,25 (OH)2D, por sí sola, inhibe su producción según mecanismos de retroalimentación negativa. De acuerdo con todos estos puntos de vista, el metabolito activo de vitamina D3 es una hormona y no una vitamina.

Combatiendo la deficiencia de vitamina D3 y sus consecuentes enfermedades de tiroides.

Hipovitaminosis D

Por lo tanto, entre las estrategias de prevención de trastornos endocrinológicos, es de gran importancia para el médico no especialista tener presente la eventual deficiencia de vitamina D, cuyos niveles se pueden determinar a través de la medición de 25 – hidroxivitamina (OH) vitamina D. En consecuencia, la vitamina D es considerada evolutivamente como una de las hormonas más antiguas.

Cómo cualquier hormona actúa a distancia, sobre diversos receptores, influye la homeostasis ósea, tropismo muscular, entre otros, es regulada por otras hormonas y requiere de síntesis endógena (función celular).

Deficiencia de Vitamina D asociada a enfermedades autoinmunes

La vitamina D es un regulador crítico de su sistema inmune y la investigación ya ha establecido que la deficiencia de vitamina D está altamente asociada con otras enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple y la diabetes tipo I.

Tiroiditis de Hashimoto

La deficiencia de vitamina D también está asociada con el hipotiroidismo de Hashimoto, otra condición autoinmune. Por consiguiente, la tiroiditis de Hashimoto es un ataque en el interior de la glándula tiroides. Con el tiempo, su sistema inmunológico destruye el interior de la glándula tiroides, tanto que no puede producir suficientes hormonas tiroideas y padece síntomas asociados a bajos niveles de estas hormonas.

Estar alerta de los siguientes síntomas:

  • Aumento de peso
  • Estreñimiento
  • Pérdida de cabello
  • Lagunas Mentales
  • Dormir excesivamente para poder llevar una vida normal
  • Colesterol alto
  • Esterilidad
  • Dolor en las articulaciones

La Vitamina D es deficiente en personas con Tiroidismo de Hashimoto

Por lo tanto, sin vitamina D3, su sistema inmunológico puede fácilmente ser desequilibrado. La deficiencia de vitamina D3 puede conducir a una expresión de un ataque autoinmune en un tejido. Tal es el caso de la tiroiditis de Hashimoto.

Estudios científicos han determinado que más del 90% de los pacientes de Tiroidismo de Hashimoto tenían deficiencia de vitamina D.

Si usted tiene el gen para desarrollar esta enfermedad, y se vuelve deficiente en vitamina D, ese gen puede activarse y puede empezar a expresarlo comenzando con ataques autoinmunes a la glándula tiroides. 

Con el tiempo, su tiroides se vuelve hipofuncional (produce menos hormonas) y desarrolla síntomas de bajos niveles de tiroides en sangre.

Enfermedad tiroidea autoinmune

Evidencia científica han relacionado el déficit de vitamina D con la enfermedad tiroidea autoinmune, llamada la enfermedad de Graves-Basedow. Una condición que da lugar a la sobreproducción de hormonas tiroideas (hipertiroidismo).

Un meta-análisis realizado en base a estudios ha demostrado que los niveles de vitamina D eran más bajos en personas con enfermedad tiroidea autoinmune que en controles sanos.

Se ha visto reducción de los niveles de anticuerpos en pacientes suplementados con 1000 UI/día de vitamina D3, pero sin cambios en la función tiroidea con respecto a controles.

 La eficiencia de vitamina D3 en el tratamiento de enfermedades de tiroides.

Hiperparatiroidismo primario

Es frecuente el déficit de vitamina D en pacientes con hiperparatiroidismo primario (HPTP) y existen datos que nos indican que la presentación clínica del HPTP es más severa en pacientes con niveles bajos de vitamina D. Este déficit de vitamina D se ha asociado con mayores niveles de hormona paratiroídea (PTH) que descienden tras suplementación sin riesgo de empeorar la hipercalcemia ni la hipercalciuria. Así mismo, se ha relacionado con cifras más altas de calcio y fosfatasa alcalina, menores niveles de fosfato en plasma, menor densidad ósea en cadera y tercio distal de radio, enfermedad ósea más severa y por tanto mayor riesgo de síndrome de hueso hambriento tras paratiroidectomía. Por tanto, es importante en estos pacientes realizar una corrección de este déficit para mantener la suficiencia.

Suplementación de la Vitamina D para enfermedades Tiroideas

De manera general, es necesaria la consulta con el endocrinólogo a la vez que será necesario constatar estos niveles bajos de vitamina D en sangre. Si bien la vitamina D es relativamente inofensiva, nunca se debe automedicar.

La Vitamina D permite la absorción de calcio a nivel intestinal

Su acción más conocida es permitir la absorción de calcio a nivel intestinal, cuando hay déficit de vitamina D se activa la secreción de hormona paratiroide (PTH) que determinará la activación del gen Cyp27b1 con el consiguiente aumento de 1-25 Vitamina D e incremento de la absorción de calcio intestinal.

Valores menores de 20 ng/ml son denominados deficiencia de vitamina D

Como resultado, valores menores de 31 ng/ml generan estímulo de la secreción de hormona paratiroide (PTH) y constituyen estados de insuficiencia de Vitamina D, valores menores de 20 ng/ml son denominados deficiencia de vitamina D. Durante los últimos años se ha producido un aumento significativo de la prevalencia del déficit de vitamina D, llegando a afectar hasta un 60%, de grupos de mujeres postmenopáusicas, incluso en latitudes con adecuada exposición solar.

Déficit de vitamina D, asociado a patologías

Por este motivo, el déficit de vitamina D se ha asociado a miopatía de predominio proximal, neuropatía, alteración de la respuesta inmune y aumento del índice de masa corporal en niños, adolescentes y adultos, en individuos con rango de peso normal hasta obesidad extrema, en ambos géneros y en todas las razas.

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Disminución Acelerada de Vitamina D

La disminución acelerada de Vitamina D en la población general se explica por disminución de síntesis cutánea de vitamina D, disminución de la ingesta de alimentos ricos en vitamina D, aumento de los depósitos de vitamina D a nivel del tejido adiposo asociado. Dando como resultado, a una falla en movilización de vitamina D desde el tejido adiposo. Actualmente, las recomendaciones internacionales apoyan la suplementación de vitamina D en población de mayor riesgo siendo esta alrededor de 1000 unidades diarias.

Hipovitaminosis D 25 OH Vitamina D En población de riesgo Aquellos con valor menor a 20 ng/ml* * valores 20 a 30 ng/ml suplementar con 1000 U vitamina D diarias y controlar en 6 meses

Estudios científicos afirman la relevancia de la vitamina D3 en el tratamiento de enfermedades de tiroides.

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Vitamina D3 (Colecalciferol) en Diabetes

Diabetes Mellitus Tipo 2

En los años 70 se empieza a hablar del vínculo entre vitaminaD3 (Colecalciferol) y diabetes (Diabetes Mellitus 2 y 1). Con estudios que sugerían la relación entre ésta, la resistencia a la insulina y la secreción de insulina.

No obstante, diversos estudios sugieren que la vitamina D3 (Colecalciferol) estimula la secreción de insulina y disminuye la resistencia a la misma y se correlaciona con la intolerancia a glucosa, hiperglucemia en ayunas y la diabetes Mellitus tipo 2.

Los niveles de 25 hidroxicolecalciferol (25HCC) y la incidencia de Diabetes Mellitus 2
En consecuencia, en el caso de la Diabetes Mellitus 2, se han publicado múltiples estudios de casos y controles. Donde se analiza la relación entre déficit de vitamina D3 y la incidencia de DM2 para evaluar la fuerza y la forma de la asociación entre los niveles de 25 hidroxicolecalciferol (25HCC) y la incidencia de Diabetes Mellitus 2.

Comparando los niveles más altos con los más bajos de vitamina D3 (Colecalciferol)

Finalmente, en un metaanálisis se incluyen un total de 21 estudios prospectivos con una población de 76.220 sujetos y una incidencia de Diabetes Mellitus 2 de 4.996 casos.
Comparando los niveles más altos con los más bajos, el riesgo relativo de desarrollar Diabetes Mellitus 2. Por lo tanto, los niveles más altos de 25HCC estaban relacionados con menor riesgo de diabetes. Independientemente del sexo, tiempo de seguimiento en el estudio, tamaño de la muestra, criterios diagnósticos de diabetes o método de análisis de la vitamina D3.

En este mismo metaanálisis se observó que cada incremento de 4 ng/ml en los niveles de 25HCC se asociaba a un descenso del riesgo de Diabetes Mellitus 2 del 4%.

Metaanálisis de Song en Concentraciones Séricas de Vitamina D3

Posteriormente, en enero de 2017, se publica una revisión sistemática que incluye los estudios del metaanálisis de Song y otros estudios posteriores. El riesgo relativo para la DM2 fue de 0,77 (IC 95% 0,72-0,82) cuando se compararon los sujetos con niveles de 20-30 ng/ml de 25HCC frente a los niveles más bajos de vitamina D3.

Esta asociación inversa entre vitamina D3 y riesgo de Diabetes Mellitus 2 presentaba una curva en U, con un nadir en 65 ng/ml, concentración que se asociaba al riesgo relativo más bajo.

Análisis de Parker o el de Forouhi en Concentraciones Séricas de Vitamina D

Por consiguiente, concordante con estos resultados, otros meta-análisis como el de Parker o el de Forouhi, encuentran la misma correlación. En este último, el riesgo relativo de DM2 comparando los cuartiles más altos y bajos de 25HCC fue de 0,59 (0,52-0,67), con una baja heterogeneidad [I (2) =2,7%, p=0,42] entre los 11 estudios incluidos.
El estudio RECORD es un ensayo clínico aleatorizado donde los pacientes recibían 800 UI/día de vitamina D, fármaco o placebo.

Women´s Health Initiative Calcium/Vitamin D Trial

Así mismo, En este estudio se evaluó la incidencia de diabetes entre los distintos grupos, pero este fue un objetivo secundario del estudio (el objetivo primario fue la tasa de fracturas). Se encontró una reducción del riesgo relativo de Diabetes Mellitus del 33% en los pacientes. En el estudio WHI (Women´s Health Initiative Calcium/Vitamin D Trial) 33.951 mujeres fueron aleatorizadas a 400 UI de vitamina D3 o placebo durante 7 años, monitorizando el inicio de diabetes.

Equilibrando las dosis de Vitamina D, de acuerdo a Patologías Clínicas

Sin embargo, no se observaron beneficios estadísticamente significativos. La posible explicación, para que en este gran ensayo no se encontraran efectos beneficiosos, es la baja dosis de vitamina D3 (Colecalciferol) administrada (lo que también se sugiere por la falta de efecto en fracturas y las dificultades en adherencia).

Suplementación de Vitamina D mayor de 500 UI/día

Por otro lado, En estudios observacionales concluye que los individuos con una ingestión de vitamina D3 mayor de 500 UI/día. Presentaban un descenso del riesgo de Diabetes Mellitus 2 de un 13% frente a la ingesta de menos de 200 UI/día.

En el meta-análisis de ensayos clínicos aleatorizados encuentran que la suplementación con vitamina D3 (Colecalciferol) . Presenta un beneficio en personas con intolerancia a glucosa o insulinorresistencia basal.
En conclusión, existe suficiente evidencia científica que asocia un mayor riesgo de diabetes en personas con déficit de vitamina D3 (Colecalciferol).

Diabetes Mellitus Tipo 1

Existen evidencias sobre la relación entre la vitamina D3 (Colecalciferol ) y las patologías autoinmunes. Sabemos que hay receptores de vitamina D tanto en la célula beta como en el sistema inmune. Estudios llevados a cabo demuestran que el déficit severo de vitamina D aumenta el riesgo de desarrollar DM1.

La vitamina D3 (Colecalciferol) es un importante inmunomodulador

Este estudio demuestra que la vitamina D3 (Colecalciferol) es un importante inmunomodulador tanto de la respuesta innata como adaptativa. Múltiples estudios observacionales han relacionado los niveles de vitamina D3 y enfermedades autoinmunes como la diabetes Mellitus Tipo 1.

Vitamina D3 (Colecalciferol) en Diabetes Mellitus Tipo 1

Finalmente, un metaanálisis de 5 estudios observacionales encontró un riesgo de DM1 significativamente menor en niños. Habían sido suplementados con vitamina D3 (Colecalciferol) frente a los que no tomaron suplementos. 

Vitamina D3 y Obesidad

Vitamina D3 para bajar de peso y combatir la Obesidad

La vitamina D3, estimula la utilización de la grasa como fuente de energía. La vitamina D3 en personas con obesidad, cambia la forma de procesar los nutrientes. En vez de ser utilizados los alimentos como combustible, se activa una enzima que almacena la comida en las células de grasa. Llevando a aumentar de peso, principalmente en la grasa del abdomen.

¿Cómo tomar vitamina d3 para adelgazar?

Es recomendable tomar, por lo menos, 1.000 UI a 5.000 UI al día de vitamina D3 en el tratamiento para adelgazar paulatinamente.

El sobrepeso y la obesidad se encuentran entre los factores que alteran los valores plasmáticos de vitamina D3, constituyendo el tejido graso un importante depósito a nivel corporal.

En la literatura publicada, se observa una asociación consistente entre el aumento del índice de masa corporal (IMC) y la menor concentración sérica de 25(OH)D3. También se ha informado que el contenido de grasa corporal está inversamente relacionado con la concentración sérica 25(OH)D3 y que esta asociación es más fuerte entre 25(OH)D3, el IMC y el peso corporal, probablemente debido al «atrapamiento» de esta vitamina por parte del tejido adiposo.

Dr. David Rosenstreich, fue el que identificó el principal sitio de almacenamiento de la vitamina D

Rosenstreich. fue el que identificó por primera vez a nivel experimental que el tejido adiposo es el principal sitio de almacenamiento de la vitamina D3 en sus diversas formas y, presumiblemente, una fuente disponible para la conversión a otros metabolitos durante la privación.

Análisis de Wortsman en la deficiencia de vitamina D3 en los obesos

Del mismo modo, Wortsman en el año 2000, llegó a la conclusión de que en los sujetos obesos su liberación a la circulación es menor, debido a la mayor capacidad de almacenamiento en el tejido adiposo.

Si bien los estudios observacionales han revelado un aumento del riesgo de deficiencia de vitamina D en los obesos.

Independientemente de los posibles mecanismos subyacentes, puede ser relevante tener en cuenta el grado de adiposidad al evaluar las necesidades de vitamina D3, apoyando las evidencias epidemiológicas sobre la importancia de mantener concentraciones adecuadas de esta vitamina para la prevención de enfermedades crónicas no transmisibles y autoinmunes.

Niveles séricos de calcidiol, 25(OHD) y el índice de masa corporal (IMC)

Existe una asociación inversa de los niveles séricos de calcidiol, 25(OHD) y el índice de masa corporal (IMC), lo que asocia la obesidad con el déficit de vitamina D. Se ha demostrado esta correlación negativa también en niños menores de 15 años, donde la prevalencia de hipovitaminosis D, era significativamente mayor en los grupos de obesidad severa (81,1%) y obesidad (68,2%) que en los niños con sobrepeso (55%) o normopeso (58,1%).

Si es el déficit de Vitamina D3, influye en el desarrollo de obesidad o ambas cosas

Se plantea la duda de en qué sentido se establece esta asociación, si es la obesidad la que produce un déficit de vitamina D, si es el déficit el que influye en el desarrollo de obesidad o ambas cosas.

Teniendo en cuenta que la vitamina D es liposoluble, es posible que el tejido adiposo secuestre la vitamina D3 (Colecalciferol) y descienda su biodisponibilidad. El déficit de vitamina D3 por otro lado puede producir una disfunción del tejido adiposo, habiéndose reportado una correlación negativa entre los niveles de 25 hidroxicolecalciferol (25HCC) y los de leptina así como los de insulina.

Preadipocitos y los adipocitos diferenciados responden a calcitriol u hormona D3 activa

El sustrato biológico es la existencia de receptores de vitamina D3 (Colecalciferol) y de la 1 α hidrolasa en el tejido adiposo humano; además los preadipocitos y los adipocitos diferenciados responden a calcitriol u hormona D activa y se ha probado que esta vitamina D aumenta la adipogénesis y regula el crecimiento y remodelación del tejido adiposo.

Parámetros Metabólicos relacionados con la Obesidad

La relación inversa se mantenía, aunque se veía atenuada, al ajustar por adiposidad y otros parámetros metabólicos relacionados con la obesidad. Este descenso del riesgo era más evidente a partir de niveles de 25HCC mayores de 20 ng/ml.

Obesidad en animales

En este sentido, animales de experimentación con receptor vitamina D negativo presentan significativa disminución de la grasa visceral y son mucho más delgados que los animales con el gen nativo. Por otro lado, animales bajo dieta restringida en vitamina D ganan peso. Así que, en esta hipótesis el bajo nivel de vitamina D generaría un aumento de la secreción de la hormona paratiroide (PTH) e incremento del receptor de vitamina D que por un motivo aún no explicado determina aumento de la grasa corporal.

Conclusiones

La mayoría de la muestra presentó disminución de valores plasmáticos de 25(OH)D3. Se observó una disminución del estatus de vitamina D3 a medida que aumentaron el peso corporal y la edad.