Vitamina D3 para bajar de peso y combatir la Obesidad
La vitamina D3, estimula la utilización de la grasa como fuente de energía. La vitamina D3 en personas con obesidad, cambia la forma de procesar los nutrientes. En vez de ser utilizados los alimentos como combustible, se activa una enzima que almacena la comida en las células de grasa. Llevando a aumentar de peso, principalmente en la grasa del abdomen.
¿Cómo tomar vitamina d3 para adelgazar?
Es recomendable tomar, por lo menos, 1.000 UI a 5.000 UI al día de vitamina D3 en el tratamiento para adelgazar paulatinamente.
El sobrepeso y la obesidad se encuentran entre los factores que alteran los valores plasmáticos de vitamina D3, constituyendo el tejido graso un importante depósito a nivel corporal.
En la literatura publicada, se observa una asociación consistente entre el aumento del índice de masa corporal (IMC) y la menor concentración sérica de 25(OH)D3. También se ha informado que el contenido de grasa corporal está inversamente relacionado con la concentración sérica 25(OH)D3 y que esta asociación es más fuerte entre 25(OH)D3, el IMC y el peso corporal, probablemente debido al «atrapamiento» de esta vitamina por parte del tejido adiposo.
Dr. David Rosenstreich, fue el que identificó el principal sitio de almacenamiento de la vitamina D
Rosenstreich. fue el que identificó por primera vez a nivel experimental que el tejido adiposo es el principal sitio de almacenamiento de la vitamina D3 en sus diversas formas y, presumiblemente, una fuente disponible para la conversión a otros metabolitos durante la privación.
Análisis de Wortsman en la deficiencia de vitamina D3 en los obesos
Del mismo modo, Wortsman en el año 2000, llegó a la conclusión de que en los sujetos obesos su liberación a la circulación es menor, debido a la mayor capacidad de almacenamiento en el tejido adiposo.
Si bien los estudios observacionales han revelado un aumento del riesgo de deficiencia de vitamina D en los obesos.
Independientemente de los posibles mecanismos subyacentes, puede ser relevante tener en cuenta el grado de adiposidad al evaluar las necesidades de vitamina D3, apoyando las evidencias epidemiológicas sobre la importancia de mantener concentraciones adecuadas de esta vitamina para la prevención de enfermedades crónicas no transmisibles y autoinmunes.
Niveles séricos de calcidiol, 25(OHD) y el índice de masa corporal (IMC)
Existe una asociación inversa de los niveles séricos de calcidiol, 25(OHD) y el índice de masa corporal (IMC), lo que asocia la obesidad con el déficit de vitamina D. Se ha demostrado esta correlación negativa también en niños menores de 15 años, donde la prevalencia de hipovitaminosis D, era significativamente mayor en los grupos de obesidad severa (81,1%) y obesidad (68,2%) que en los niños con sobrepeso (55%) o normopeso (58,1%).
Si es el déficit de Vitamina D3, influye en el desarrollo de obesidad o ambas cosas
Se plantea la duda de en qué sentido se establece esta asociación, si es la obesidad la que produce un déficit de vitamina D, si es el déficit el que influye en el desarrollo de obesidad o ambas cosas.
Teniendo en cuenta que la vitamina D es liposoluble, es posible que el tejido adiposo secuestre la vitamina D3 (Colecalciferol) y descienda su biodisponibilidad. El déficit de vitamina D3 por otro lado puede producir una disfunción del tejido adiposo, habiéndose reportado una correlación negativa entre los niveles de 25 hidroxicolecalciferol (25HCC) y los de leptina así como los de insulina.
Preadipocitos y los adipocitos diferenciados responden a calcitriol u hormona D3 activa
El sustrato biológico es la existencia de receptores de vitamina D3 (Colecalciferol) y de la 1 α hidrolasa en el tejido adiposo humano; además los preadipocitos y los adipocitos diferenciados responden a calcitriol u hormona D activa y se ha probado que esta vitamina D aumenta la adipogénesis y regula el crecimiento y remodelación del tejido adiposo.
Parámetros Metabólicos relacionados con la Obesidad
La relación inversa se mantenía, aunque se veía atenuada, al ajustar por adiposidad y otros parámetros metabólicos relacionados con la obesidad. Este descenso del riesgo era más evidente a partir de niveles de 25HCC mayores de 20 ng/ml.
Obesidad en animales
En este sentido, animales de experimentación con receptor vitamina D negativo presentan significativa disminución de la grasa visceral y son mucho más delgados que los animales con el gen nativo. Por otro lado, animales bajo dieta restringida en vitamina D ganan peso. Así que, en esta hipótesis el bajo nivel de vitamina D generaría un aumento de la secreción de la hormona paratiroide (PTH) e incremento del receptor de vitamina D que por un motivo aún no explicado determina aumento de la grasa corporal.
Conclusiones
La mayoría de la muestra presentó disminución de valores plasmáticos de 25(OH)D3. Se observó una disminución del estatus de vitamina D3 a medida que aumentaron el peso corporal y la edad.
